Johnny Appleseed: el hombre que plantaba árboles. Cap 4º.


CAPÍTULO 4: JOHNNY Y LOS INDIOS

En la entrada de blog de la semana pasada hablamos del amor que Johnny Apleseed profesaba a todos los animales, cómo los cuidaba, se procupaba por ellos y trataba siempre de no perjudicarles. Esta actitud no era solo hacia los animales sino hacia todos los seres vivos y, por supuesto, hacia los seres humanos.

Johnny Appleseed told by Patricia Demuth

Las aventuras de Johnny Appleseed forman parte de la historia del origen de la nación norteamericana, una historia que es, en parte, la de la conquista de los pueblos nativos, considerados salvajes e incivilizados, por parte del hombre blanco. Johnny Appleseed comparte el escenario en este drama con otros héroes fronterizos. Sin embargo, la figura de Johnny se diferencia mucho en su actitud de la del resto de personajes de la conquista del Oeste americano. Mientras que otros ganaron su fama matando indios, enfrentándose a  fieros animales salvajes y derribando bosques, nuestro protagonista se ha hecho famoso por proporcionar un medio de sustento tanto a las familias de los colonos como a los indios nativos.

Esta semana nuestra entrada de blog está dedicada a la excepcional relación que Johnny Appleseed, nuestro Juanito Pepita de Manzana, estableció con las tribus nativas, frente a la hostilidad que predominaba en las relaciones entre hombres blancos e indios.

Cuando Johnny Appleseed comenzó sus andaduras por el territorio de Ohio, los nativos americanos que vivían allí eran mucho más numerosos que los colonos blancos. Sin embargo, cuando sus árboles ya habían crecido lo bastante como para dar manzanas, la población de colonos había aumentado considerablemente.

Había dos poblados de indios Delaware cercanos a las ciudades fronterizas. El más grande contaba con sesenta hogares y una casa de asambleas hecha de corteza. Por lo general las tribus indias vivían en paz con sus nuevos vecinos.

Pero poco a poco, los pioneros fueron ocupando más tierras. Johnny observaba cómo las tierras que pertenecían a los nativos iban siendo colonizadas por los hombres blancos y se preocupaba por la progresiva pérdida de los territorios de caza de los indios. Los indios empezaron a odiar a los hombres blancos y se convirtieron en un gran peligro para ellos.

Johnny Appleseed by Aliki. John Chapman trató de reconciliar a indios y blancos.

Johnny Appleseed, sin embargo, viajaba libremente a través del territorio indio plantando sus semillas. No importaba cuán lejos viajara, a Johnny nunca le hacían daño, ni siquiera en épocas de conflicto entre indios y pioneros. Johnny respetaba a los nativos y ellos le respetaban a él. Los indios veían a Johnny plantando sus semillas, veían a los cervatillos comiendo en su mano y a los pájaros posándose en su hombro, y veían que, a diferencia de los otros hombres blancos, él nunca llevaba armas de fuego.

Un día, algunos indios detuvieron a Johnny cuando caminaba atravesando el bosque y le dijeron: “Ven”. Johnny los siguió hasta su poblado. Allí los indios le regalaron pieles y collares de abalorios, le pusieron un tocado de plumas en la cabeza y le llamaron “hermano”. Querían que Johnny se quedara a vivir con ellos en el poblado.

Johnny les agradeció su hospitalidad y les dijo que siempre serían hermanos, pero no podía quedarse con ellos. Tenía que hacer muchas cosas importantes por el mundo adelante.

Una de las historias que le gustaba contar a Johnny era la de dos jóvenes indios que llegaron una noche a donde él acampaba para avisarle de que había un incendio cerca. Le ayudaron a combatir las llamas y a salvar sus manzanos.

A algunos colonos les disgustaba que Johnny pasara tanto tiempo junto a los indios, pero a Johnny no le importaban las opiniones de sus vecinos. Él se sentía en casa tanto con los pieles roja como con los de su misma raza.

Sabía hablar las lenguas nativas y a menudo se alojaba en los poblados indios. Les acompañaba en sus cacerías y aprendía de ellos sus idiomas y muchos métodos para vivir en los bosques. También le enseñaron cómo ahuecar un tronco para construir una canoa, que Johnny usaba a menudo para viajar siguiendo el curso de los ríos.

Johnny Appleseed by Steven Kellogg. Johnny aprende con los indios a hacer una canoa.

Por su parte, Johnny compartía con gusto su conocimiento sobre el poder curativo de las hierbas. Sabía qué plantas se podían comer cuando el alimento escaseaba y cuáles se podían usar para curar heridas y enfermedades y enseñaba estos conocimientos a todos sus amigos, sin importarle el color de su piel. Por supuesto, también les enseñó a sembrar y cultivar manzanos.

Johnny Appleseed Madeline Olsen y Stephen Petruccio. Johnny comparte sus historias con indios y blancos.

Los indios le consideraban como un gran “Hombre Medicina” y pensaban que estaba bendecido por el Gran Espíritu, el dios al que ellos adoraban. Algo que les sorprendía mucho era la capacidad de Johnny para soportar el dolor. Cuando se clavaba alguna espina o astilla en los pies nunca se quejaba, simplemente se desinfectaba y cauterizaba la herida con un hierro al rojo vivo.

Johnny Appleseed by Aliki. Johnny es acogido por una tribu india.

A menudo los jefes de las tribus permitían que Johnny asistiera a sus asambleas. La información que conseguía en ellas le servía a veces para resolver problemas entre los indios y los pioneros blancos.

La relación entre los colonos y los nativos se hizo cada vez más agresiva. Johnny intentó mantener la paz entre sus hermanos indios y blancos. Consiguió evitar muchas batallas haciendo de intermediario y hablando con los dos bandos.

Un día Johnny se enteró de que una tribu india se disponía a atacar un pequeño fuerte blanco. No había tiempo para negociaciones y el fuerte era demasiado pequeño para defenderse de un gran ataque indio. Johnny no quería que los indios y los blancos lucharan unos contra otros. Se le ocurrió un plan.

Cuando oscureció, Johnny echó a correr a través de las tierras salvajes. Sabía que los indios no le detendrían. Corrió treinta millas en cinco horas. Corrió hasta que llegó a un gran fuerte donde había muchos soldados. Les contó que los indios iban a atacar el pequeño fuerte y les pidió que fueran a protegerlo.

Al amanecer, los soldados habían llegado al pequeño fuerte. Los indios que iban a atacarlo los vieron y regresaron a su poblado. No hubo batalla. Así evitó Johnny que el fuerte de los hombres blancos fuera asaltado y de esta manera salvó la vida de muchos hombres blancos e indios.

Terminamos aquí nuestro episodio de la semana. Una vez más hemos descubierto un aspecto de la actitud y de la forma de pensar de Johnny Appleseed que está por encima de las convenciones y las creencias de su época. Es, sin duda, el pensamiento de un hombre libre que tiene como motivación el amor, la bondad y la generosidad.

Una buena forma de acercarse a Johnny/Juanito es leer el álbum ilustrado que queremos editar mediante la campaña de crowdfundng que tenemos en curso.


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