LA NAVIDAD EN EUROPA 17: EL ÁRBOL DE NAVIDAD


Hay muchas historias y teorías sobre el origen del árbol de Navidad pero nadie sabe cuál es la verdadera.

Los antiguos pueblos nórdicos creían que el mundo y todos los astros se sostenían colgados de las ramas de un árbol gigantesco llamado el divino Iggdrasil al que rendían culto en el solsticio de invierno. La celebración de ese día consistía en adornar un árbol con antorchas que representaban a las estrellas, la luna y el sol. En torno a este árbol bailaban y cantaban adorando a su dios.

Los antiguos paganos europeos hacían coronas y guirnaldas con ramas de árboles perennes para simbolizar la vida eterna. La adoración de los árboles de hoja perenne podría ser el origen del árbol de Navidad una vez que la tradición fue asimilada por el cristianismo.

Corona de ramas de árboles perennes. Simboliza la vida eterna.

San Bonifacio, un monje inglés del siglo VIII que fundó las primeras iglesias en Francia y Alemania, podría ser el que convirtió la adoración pagana de los árboles en una tradición cristiana. Cuenta la leyenda que Bonifacio se encontró en una ocasión a una tribu bárbara reunida alrededor de un gran roble. Los miembros de la tribu se disponían a sacrificar a un niño en honor a Thor. Decidido a evitar tal crueldad, el santo derribó el roble de un puñetazo y en el mismo lugar donde crecía el roble brotó inmediatamente un pequeño abeto. Bonifacio explicó a los bárbaros que ese abeto representaba a Cristo, que había nacido esa noche para reemplazar a Thor y a todos los dioses paganos. Las hojas siempre verdes del abeto servirían para recordar a los hombres el amor de Dios y la forma triangular del árbol, que apuntaba al cielo, simbolizaba la Trinidad.

San Bonifacio es el protagonista de un milagro que podría ser el origen del árbol de Navidad.

Por otra parte, también se relaciona el árbol de Navidad con la tradición medieval del árbol del Paraíso, presente en obras teatrales de la Edad Media. En el escenario de estas obras aparecía un árbol decorado con manzanas y obleas. Las manzanas representaban el fruto prohibido y las obleas simbolizaban la redención del hombre por Jesucristo. Al igual que el Belén, el árbol se terminó colocando también en los hogares como objeto decorativo.

El árbol del Paraíso, presente en las obras de teatro medievales.

Hay también una leyenda celta según la cual el árbol de Navidad fue descubierto por Parsifal, caballero de la mesa redonda del rey Arturo, quien vio un árbol lleno de luces brillantes que se movían como estrellas mientras buscaba el Santo Grial.

Parsifal encontró un árbol iluminado con luces brillantes.

Sea cual sea el origen del árbol de Navidad, lo que sí está claro es que la tradición de adornar el árbol comenzó en Alemania y en los Países  Escandinavos en los siglos XVI y XVII. Se dice que fue Martín Lutero, el reformador de la iglesia, el primero en adornar un abeto con velas encendidas. Martín salió a pasear por un bosque nevado poco antes de Navidad y se quedó maravillado ante la belleza del brillo de las estrellas entre las ramas de los abetos. Para que su esposa y sus hijos pudieran disfrutar de este espectáculo, cortó un pequeño abeto, lo llevó a su casa y allí lo adornó con velas encendidas para sustituir la luz de las estrellas.

Lutero fue el primero en instalar un árbol de Navidad en casa.

Al principio los árboles se decoraban con alimentos y toda clase de objetos naturales: flores, frutos, bayas, guirnaldas, …  Poco a poco estos objetos se fueron sustituyendo por esferas, cintas y todos los adornos que conocemos hoy en día.

Procedencia de las imágenes:

Corona natural: hanspeter.es

San Bonifacio: teinteresa.es

Árbol del paraíso: elblogdewim.wordpress.com

Parsifal: deviantart.com

Lutero: allthingschristmas.com

Árboles de navidad: 1zoom.me


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